Un pequeño rincón del asombro: cinco libros infantiles encontrados en París

Se acaba el verano y nos llega la nostalgia, esa estela suave de los momentos vividos. El verano, en el mejor de los casos, significa tiempo. El tiempo que nos faltaba y que deseábamos tanto. Tiempo para nosotras, para los nuestros, para mirar, para dejar de vivir en vertical y, por fin, tumbarnos y volvernos horizontales, como nos dice Juan Evaristo Valls en su ensayo “El derecho a las cosas bellas”, a propósito del hermoso verso de Sylvia Plath:

Ser más horizontal

En verano somos más horizontales. O quizá, es el tiempo el que nos vuelve horizontales. Necesitamos horas, días enteros, para recolectar aquello que luego se transformará en nuestro material interior.

A veces, esa fotosíntesis la hacemos en casa. Durante años me tocó vivirla así, y está bien. Pero esta vez pude irme de viaje a París, y la alegría por todo lo recolectado es infinita.

Dice Michèle Petit, antropóloga francesa, que en los libros podemos descubrir otra mirada sobre los seres, los lugares, las cosas y el mundo. Y como lectora (y, ahora, en mi nueva condición de viajera), quise conocer parte de esa literatura infantil que reposa sobre las estanterías francesas. Para alguien como yo, que no había ido a Francia más que en sueños, esos libros eran un misterio. Sumergirme en ellos iba a ser una manera de ampliar mi viaje por el país. Otra forma de habitarlo.

Compartir lo recolectado en el viaje

En esta entrada, quiero mostrarles algunas de las joyas que encontré en las librerías parisinas. Debo advertir que ninguno de estos libros ha sido traducido todavía al castellano (a ver si alguna editorial se anima), por lo que es muy poco probable que los encuentren en las librerías españolas o latinoamericanas. Pero no se desanimen, vivimos en una época en que las distancias editoriales pueden acortarse. Si alguno de estos libros las llama con fuerza, confío en que encontrarán la manera de hacerse con un ejemplar.

Y, antes de invitarlas a pasar a este pequeño rincón del asombro, me parece importante recalcar que encontrar cada libro me tomó tiempo. El tiempo que las lectoras necesitamos y que, para nuestra dicha, nos regala el verano.

1) Collections

Autora: Victoire de Changy

Ilustradora: Fanny Dreyer.

Editorial: La Partie.

*Créditos de las imágenes a la editorial.

Este maravilloso libro ilustrado se publicó originalmente en Francia el 2023. Y, a la fecha, ha ganado diversos premios, entre los que destacan el Prix Millepages Albums pour grands (2023), Prix Extra-ordinaire Lu & Partagé (2024) y el Premio Suizo del Libro Infantil y Juvenil (2024).

El libro reúne siete historias de niños/as y de las colecciones que construyen. Las hay de piedras, conchas, manos, caballos, flores, objetos estacionales y otros conjuntos. El coleccionismo se relaciona aquí con el deseo, la ausencia, la búsqueda de sentido y de cierto orden cósmico, el afecto, la herencia y la memoria.

Al investigar más sobre “Collections”, me enteré de algo que me encantó. En marzo de este año se estrenó en La Villette, enorme parque y complejo cultural de París, una adaptación del libro a espectáculo escénico, que incluyó dibujo realizado en directo por la ilustradora, narración por la escritora y música por Lucie Rezsöhazy. ¡Qué ganas de disfrutarlo!

2) JIM

Autora: Marion Bataille

Editorial: Les Grandes Personnes.

*Créditos del vídeo a la editorial.

Este libro objeto, verdadera escultura de papel, se publicó en Francia el 2024. Su autora es diseñadora gráfica, ilustradora e ingeniera de papel francesa. Lo que me ha cautivado de su trabajo es que trata el pop-up como sistema de pensamiento, no como un elemento meramente decorativo.

El libro contiene nueve ejercicios de gimnasia que realiza el simpático Jim, y que están representados mediante mecanismos pop-up. Las manos de la lectora, al interactuar con este objeto, activan calentamientos, abdominales, estiramientos y relajación mediante pliegues y mecanismos de papel. Un espectáculo que cabe en las manos.

3) Déjà là

Autora: Elisa Sartori

Ilustradora: Izou

Editorial: Thierry Magnier.

*Créditos de la primera imagen a la editorial.

Este álbum está recién salido del horno, se publicó en Francia en abril del 2026.

La historia comienza con una imagen antigua en blanco y negro pegada al refrigerador. Una niña la observa e imagina que podría mostrar nubes, pájaros o un cielo estrellado. Su madre finalmente le explica que aquella imagen es una ecografía y que ya podía verla antes de que naciera. El juego central es precioso, una imagen médica difícil de interpretar se transforma gracias a la imaginación infantil.

Destaco sus ilustraciones luminosas, la paleta de colores vibrantes, casi fluorescentes. El juego con las transparencias y las abstracciones expresan a la perfección el poder de la imaginación infantil. ¿Un dato curioso? Aunque no lo encontramos todavía en las estanterías de España, ¡se imprimió aquí!

4) Tempo Bleu

Autora: Morgane Bellec

Editorial: Le Diplodocus.

*Créditos de las imágenes a la editorial.

Otro álbum recién salido del horno. Casualmente, también se publicó en Francia en abril de este año (¡creo que fue un buen mes para las editoriales francesas!).

El libro recorre las distintas formas y experiencias del agua: hielo, lágrimas, lluvia, mar, animales acuáticos, sonidos y sensaciones corporales. Texto e ilustración se plantean como una combinación de poesía visual, contemplación y conocimiento del mundo natural.

La paleta en tonos pastel y el juego de los primeros planos, nos conecta profundamente con la experiencia del agua.

5) Aquarium

Autora: Fanette Mellier

Editorial: Éditions du livre

*Créditos de las imágenes a la editorial.

Este libro objeto, que tiene algo de mágico y acuático también, se publicó en Francia en 2018 y en 2024 tuvo una segunda edición.

El libro contiene doce acuarios. Al mirar una cara de la página translúcida aparece una silueta animal gris, al darle la vuelta, se ven figuras geométricas de color. Al superponerlas mediante la luz y la transparencia, los elementos se convierten en escenas acuáticas.

El acto de mirar requiere necesariamente tocar, girar, levantar y poner la página a contraluz. La materialidad aquí es parte esencial de la experiencia de lectura. Lo considero una joya porque propone una manera particularmente eficaz de acercar el arte abstracto a niñas y niños.

Hasta aquí este recorrido por mi pequeño rincón del asombro.

Me encantaría saber qué libro les llamó más la atención o si ya conocían alguno. Y también cuáles fueron las joyas que encontraron durante sus viajes de verano: ¿libros, conversaciones, personas, momentos?, ¿un poco de todo? Ya nos contarán…

¿Te gusta escribir para niñas y niños?

Y si, además de leer literatura infantil, también la escribes, te invito a sumarte a “El Guisante Mágico”, el curso de escritura creativa que impartiré junto a Jesús Ge y Mar Benegas. Si quieres adquirir nuevas herramientas o no sabes por dónde comenzar a escribir para la infancia, has encontrado tu lugar.

5 Comentarios

  1. Ma Laura ( Malala)

    El artículo refleja un desarrollo de búsqueda que amplía la visión de lo exquisito

    Ahora quisiera volver a leerlos pues mi francés es básico, hice solo en escuela y en traducción

    Muy bellas las ilustraciones también

    No conocía la frase de Silvia Plath /

    Tenemos que aprovechar estos veranos para que sea un tiempo de crecer , es verdad

    Solo pensarlo , lo crea

    Responder
    • Paula Loyola

      Eso es cierto. Si tomamos conciencia de aquello, seguro seremos más horizontales, como nos dice la autora.
      Muchísimas gracias por leer y comentar 🙂

      Responder
  2. Laura Molina Gómez

    Me parecen muy interesantes los libros objeto. En particular Jim.
    Realmente es un espectáculo en nuestras manos. Gracias por mostrarnos esa maravilla.ñ

    Responder
    • Paula Loyola

      ¡Me alegra mucho saber que te ha gustado Jim! Realmente es una preciosidad ver cómo a través del pop-up y el uso arquitectónico del papel, este personaje cobra vida en nuestras manos. Muchas gracias por comentar 🙂

      Responder
  3. Mariana

    HOLA,POR ACA NADA DE FRANCES…IGUALMENTE ME LLAMO MUCHO LA ATENCION AQUARIUM, PORQUE EL LIBRO INVITA A NO SOLO SENTARSE Y LEER,SINO QUE HAY QUE “maniobrar” el libro para descubrir sus secretos. me imagino a los chicos mirando el libro casi de cabezas,explorandolo,tocandolo,mirandolo con un ojo cerrado…en fin…en mil posturas. Me encanto la frase de Silvia Plath.
    Saludos al sitiodelaspalabras. y gracias por permitirnos ver el mundo de los libros a traves de otros ojos. Los nuevos ojos o las nuevas miradas a todo aquello que nos rodea.

    Responder

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Artículos relacionados

“Traducir literatura supone interpretar una obra, tomar decisiones y asumir una mirada”: conversación con Joana Morales, traductora de literatura infantil y juvenil

“Traducir literatura supone interpretar una obra, tomar decisiones y asumir una mirada”: conversación con Joana Morales, traductora de literatura infantil y juvenil

Si hacemos el ejercicio de mirar nuestra estantería, ¿cuántos de los libros que encontramos fueron escritos originalmente en nuestro idioma y cuántos pasaron por las manos de una traductora que hizo posible que llegaran hasta nosotras? Aunque muchas veces el fino...

¡No te pierdas ni una palabra!

Si quieres saber de primera mano cuando abrimos la matrícula para un nuevo curso, o albricias, ese último libro que estabas buscando, suscríbete y tendrás todas nuestras novedades directamente en tu e-mail. 

Carrito El Sitio0
Aún no agregaste productos.
Seguir viendo
0